jueves, 19 de noviembre de 2020

CUMPLEAÑOS

 


Es un día para medir quién es uno para los otros.

La señora L. llega con un sancocho y mil bendiciones. ¿De dónde viene ese sancocho?  Del cielo, es un regalo que me envía Dios.

F. e I. nos comparten dos almojábanas soachunas… más tarde volverán con su familia a acompañarnos en la celebración, compartir una torta de las tres leches y un vino. Es un regalo grande de Dios estar rodeados de personas amables y atentas.

Mucha gente me felicita en Facebook o me envía mensajes amables … Unos son personas cercanas, mis hijos, mis nueras, mis nietos, mis hermanos y sobrinos.  La mayoría viejos y nuevos amigos, personas con las que me he cruzado en la vida y me han dado un lugar pequeño o grande en la suya.

Si he de ser sincera no todos los mensajes son iguales, unos se ve que son palabras enviadas casi por formalismo, lacónicos y escuetos.  En otros se ha invertido mas el corazón… Es un hecho que no todos los mensajes nos impactan por igual. De algunas personas uno espera más; de otras menos… y, muchas veces no hay correspondencia entre lo que uno espera y lo que recibe. De quien espera más recibe menos y de quien espera menos recibe más…

Si un antiguo alumno o colega dice simplemente Feliz cumpleaños, se siente agradable. De esas personas uno no espera grandes manifestaciones de admiración y cariño, en realidad no espera nada y ese gesto es una alegre sorpresa.

Pero si uno recibe esas mismas palabras de alguien a quien uno ha dado más, … uno piensa: aunque se acordó y cumplió, esta persona acaso podría haber dedicado unos minutos más para pensar quién es uno, y hacerle llegar algo que verdaderamente salga del corazón.  Para decir Feliz cumpleaños basta medio segundo.

El agradecimiento. ¡Cuánto bien hace el sentirlo y cuánta falta hace si no se recibe!

La atención, fijarse en el otro, quién es, qué lo hace feliz, qué le hace falta…Hay personas que andan por la vida regalando felicidad con muy poco gasto simplemente porque no se encierran en sus propios asuntos sino que se fijan y están atentas a las necesidad de reconocimiento, cariño y atención de los demás.

Dar, ¡qué difícil! Saber dar lo que el otro quiere o necesita y está en capacidad de recibir.  Dar, pero no lo que a uno le sobra o lo que uno cree que el otro debe querer… Dar sin medir y sin esperar más que una aceptación comprensiva y generosa, ya que estar en la posición de quien da es de por sí ser un privilegiado.

Recibir también puede ser difícil. No es inusual que quien recibe algo se sienta humillado, que vea prepotencia o mala intención en quien da, aunque, de hecho ese sentimiento de humillación proviene solo de la incapacidad de quien recibe para aceptarse a sí mismo, de su baja autoestima.

En síntesis, el cumpleaños es una fecha que marca un alto y obliga a mirarse a sí mismo en los ojos de los demás. Es el día de recibir poco o mucho.  De quien uno quiere y de quien no quiere. De quien lo quiere y de quien no lo quiere tanto. Es, además, una interrupción obligada de la rutina que nos hace conscientes de que ya se gastó un año más y de que cada día que pasa es menos precioso que el que está por venir. Nada ni nadie nos pertenece. Nada ni nadie nos debe nada, todo es inmerecido.  Todo lo bueno y bello que recibimos todos los días es solo una pequeña muestra de lo que nos espera cuando logremos dar ese salto confiado a los brazos de nuestro Dios.

 

 

 

 

 

jueves, 12 de noviembre de 2020

Sísifa y Gaia pasan una temporada en el Jardín de las Hespérides.

 

Desideria quería arreglar su casa. Cultivar su jardín, ordenar sus libros y su taller de artesanías. Que esta casa rústica en ese pueblo perdido de las montañas colombianas, pudiera convertirse en su hogar, su centro de vida feliz. Miyofeliz era la clave del internet de ese sitio, entre otras cosas.

Solo faltaba algo. Que ese sitio fuera un lugar de acogida y el espacio donde pudiera construirse una vida en común con personas que estuvieran decididas a vivir filosóficamente los últimos años de su vida. Era el entorno ideal.

Ya se había hecho lo principal, ya había una casa y su jardín, varias habitaciones, cocina, biblioteca, seis gatos… ¿qué más se podía pedir?

En esta casa, llamada Jardín de las Hespérides,  Desideria podía leer, escribir y seguir en sus grupos de watsapp, tomar fotos, tejer, coser carpeticas, prender velas y poner barritas de incienso en la noches.

Entonces vinieron Sísifa y Gaia. Al principio muy contentas se dedicaron a sus respectivos hobbies.

Sísifa picaba y picaba cáscaras y bandejas para huevos. Regaba y regaba agua en el jardín y sobre todo quería estar caminando y haciendo ejercicio a toda hora.  ¿Para qué?, ¿Cuál era su meta?

¿Qué quería lograr? Su activismo era ante todo un misterio, o así lo veía Desideria.

Gaia se enfocaba en ordenar todo. Tenía muy buenas ideas y pronto la casa estuvo perfectamente funcional y agradablemente ordenada. También organizó el jardín eliminando palos y cosas fuera de lugar. Delimitó los sitios de siembra de plantas de jardín y combatió las hormigas. Su tiempo también estaba organizado y lo planificaba de modo que alcanzara a asistir a sus clases de bandola. Gaia parecía haber llegado a su meta interior, de llevar una vida sencilla y sin complicaciones.

Sísifa quería arrastrar en su activismo a Gaia y a Desideria. Gaia siempre la seguía y la tenía por modelo, ya que ella se consideraba algo perezosa. Pero Desideria estaba en el polo opuesto. Tanto picar cascaras y residuos ensuciaba el piso y no ayudaba a reducir el uso de plásticos, que era uno de sus principios ecológicos. Estas dos extranjeras parecían creer que ellas sí sabían lo que había que hacer o cómo había que vivir. Desideria sabía que no sabía, y en esto estaba tan adelantada a ellas como Sócrates a los sofistas.

Las cosas podrían haber evolucionado favorablemente al propósito de crear una pequeña comunidad, a la manera de los monjes medievales, si se hubieran  explicitado y puesto en común, por medio de un diálogo, un ideal  y algunas metas que respondieran a la pregunta:  ¿Qué queremos y qué estamos haciendo aquí?

De acuerdo con esas metas e ideales se hubiera debido escribir la correspondiente regla del “monasterio” establecer los votos y postular su máxima que tal vez no sería “Ora y labora” , pero sí “Sé amable, se claro y explícito, no des nada por sentado y , sobre todo, no te armes películas”.

 

 

jueves, 18 de junio de 2020

HOLA MI QUERIDO BLOG ( Desde el confinamiento)



Queridísimo blog, perdóname, te tenía olvidado. Culpa del watsap, del tuiter y de los podcasts a los que me he aficionado.  
Es que el ambiente está cada día más histérico a nivel local por la pelea entre uribistas y gente de izquierda. ¡Qué tristeza!, parece que la paz nos quedó grande. Y, sobre el globo, pesa la amenaza del cambio climático, de la contaminación por residuos plásticos, de las migraciones, de los virus desatados. Los líderes mundiales no dan la talla. En fin, ¡sálvese quien pueda!
Me da la impresión de que los niños y jóvenes se sumergen en mundos virtuales. Y es que ante una realidad inmanejable, los juegos de video al menos proponen metas claras.
Y los viejos, nosotros los que ya hicimos lo que pudimos y alcanzamos lo que alcanzamos, vemos descorazonados que ya estamos de más. Arrinconados, confinados ante el cataclismo general debemos reconocer que la tarea quedó incompleta y que no se avizora una salida clara de este berenjenal en que resultamos metidos.
¿Qué hacer?  
Hay que comenzar por reconocer que solos, no podemos. No sabemos cuales serán las vicisitudes del camino pero sí que hay una gran promesa, Jesús salva.  Él nos lleva a nuestra casa del cielo… y a la construcción del Reino de Dios en esta Tierra. Pienso que no queda más remedio sino abandonarnos en sus manos y dejar testimonio de que Él es la razón de nuestra esperanza.
No faltarán santos que con su ejemplo guíen la labor de científicos y líderes de sociedad. El Espíritu Santo seguirá acompañando el camino de esta humanidad siempre y cuando los sucesores de ese pequeño grupo que fue enviado a llevar el mensaje del Evangelio hasta los confines de la Tierra sigamos dispuestos.
El reto es vivir con alegría y agradecimiento cada día. No abandonar la búsqueda de la verdad, llevar una vida sencilla, sembrar paz e iluminar con pequeños actos de gentileza y generosidad el camino de todos los que nos rodean…


jueves, 18 de julio de 2019

PANDI



Voy a comentar mi experiencia con la población de Pandi.
Para aquellos que no lo conocen, Pandi es un pequeño pueblo en la región del Sumapaz, departamento de Cundinamarca, Colombia a unas tres horas de Bogotá. Digo pequeño porque no tiene más de unos 5000 habitantes permanentes, por lo que en ella no encontraremos un Hospital ni una plaza de mercado grande como las hay en otros pueblos de Colombia. Sin embargo el pueblo cuenta con muchas bellezas naturales y un clima ideal ya que está situado a 1000 m sobre el nivel del mar. Los paisajes de montaña son muy bellos y hay abundancia de vegetación.
Es un sitio ideal para el ecoturismo en especial para la observación de aves y mariposas
El pueblo está dispuesto alrededor de una plaza central sobre la que se destacan la iglesia o Santuario del Señor de la Salud de Pandi, el balneario Costa Azul , un hotel, los despachos de buses, un supermercado, un banco y el edificio de la alcaldía.
La plaza o parque central es grande y está adornado con samanes, acacios y tulipanes.. También se encuentra una tarima para eventos.
Entre los atractivos turísticos de Pandi está el puente natural de Icononzo, a unos 20 km del pueblo, es un lugar donde las montañas se rompen para dar paso al río Sumapaz. Muy bonito, además cerca está la piscina azufrada, sitio también muy interesante donde se puede disfrutar de estas aguas muy saludables en un paisaje increíble al pie del rio.
Cerca Pandi se encuentra el mirador de La Chapa, donde se puede practicar el montañismo y los deportes extremos como parapente.
También encontramos unas piedras con pictogramas indígenas en un sitio denominado El Helechal.
La ida a la cascada de La Chorrera cerca al vecino municipio de Venecia, es algo de no perderse.
Por último, en Pandi encontramos un centro de recreación llamado Guanahaní, del Programa Cultural y Recreativo de la Universidad Nacional de Colombia, donde hay una piscina, restaurante y alojamientos. Allí se atienden muchos eventos culturales y recreativos.
En esta población se celebran muchas festividades, la Fiesta del señor de la Salud, las Ferias y fiestas de enero cuando hay la cosecha de mangos, festivales folclóricos…
También  encontramos en las inmediaciones de Pandi muchos caminos llamados “reales”, que son senderos empedrados muy bonitos y alejados de la carretera principal.  
Los pandinenses son gente buena y amable y la naturaleza, como ya dijimos,  es muy generosa: hay mangos, bananos , mandarinas, aguacates…y también se consiguen productos de las veredas altas como verduras, uchuvas, etc.
Realmente es un sitio que vale la pena visitar.



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Todavía viendo a ver qué pasa.


Hoy es vísperas de mi cumpleaños. Estos días he estado decaída, con gripa. Desde hace algunos meses siento que no tengo los mismos ánimos, que entre más hago gimnasia y tomo vitaminas y todo lo que manda el médico más me siento insegura, falta de fuerza y vitalidad. Siento que estoy envejeciendo.
Y no es solo el decaimiento físico sino que cada vez encuentro más difícil encontrar personas con quien compartir mis inquietudes espirituales. Claro que eso no es de ahora realmente, siempre he sido una persona rara… ya me he resignado a ello y la  verdad es que cada vez me importa menos.
Aunque he tratado de no hacer daño, de ser solidaria, compasiva y actuar de acuerdo con principios de justicia y equidad nunca me propuse trabajar por grandes causas. Confieso que he participado del sistema y siendo un engranaje de una estructura social consumista, depredadora de la naturaleza, egoísta, materialista, incoherente… A esta edad no puedo lavarme las manos y zafarme de la responsabilidad que me incumbe de tantos desastres mundiales. Lo más cómodo siempre ha sido no hacer nada. Pero es que nunca he sabido bien qué hacer.
Llego a la edad de 67 años con muchas cosas irresueltas. Nunca fui de esas personas que parecen tener grandes seguridades sobre lo divino y lo humano. Siempre mantuve grandes interrogantes acerca de todo y cada vez encuentro más y más cosas para estar perpleja.
No soy obediente a los mandatos de la Iglesia pero quiero estar ahí…creo en el Dios que se nos revela en Jesús, creo en cargar la cruz.
Voy para adelante con proyectos que surgieron por circunstancias ajenas a mi voluntad, un poco por llevar la idea a otros, un poco por responder a la pregunta ¿por qué no?  Y es que, ya pensionada y  una vez resueltas las necesidades básicas, persiste la necesidad de “hacer algo”.
Realmente mi único proyecto significativo es seguir empujando la barca y viendo a ver qué pasa. Esa ha sido mi actitud principal ante la vida, de espectadora de ojos interrogadores a la realidad, de testigo de cosas buenas y malas. Y concluyo que mi  mejor opción es estar por ahí haciendo lo mejor que pueda cosas pequeñas por los demás y sobre todo inspirando paz y esperanza a los jóvenes que andan tan ansiosos por el futuro.
¿Cuáles son mis inquietudes espirituales? Creo que en realidad todo mi interés se centra en saber cómo prepararme para la muerte. Quisiera llegar a ese momento con plena lucidez y tranquilidad y dar el salto confiada en que allá me espera un Dios benevolente y misericordioso que sabrá perdonar tantas y tantas acciones y omisiones en contravía de sus propósitos para este mundo.



viernes, 18 de septiembre de 2015

Sobre El milagro más grande del mundo de Og Mandino


Se trata de una novela corta de ficción del género auto ayuda. Está dirigido a un público amplio, popular.
Og, el autor de la novela, un escritor exitoso de libros de autoayuda y director de una revista traba amistad con Simón,  un reciclador que vive cerca de su oficina. Pronto descubre que la vida de Simón tiene muchas coincidencias con la del personaje de uno de sus libros.
Simón se presenta como un hombre de una gran sabiduría que se dedica a ayudar a personas que hayan llegado a situaciones límite, desesperadas. Ha leído numerosos libros de espiritualidad, sicología, filosofía, etc. Y de ellos ha extractado una fórmula general que quiere que Og divulgue.
En un momento dado Simón desaparece y deja un manuscrito a Og con su legado : El memorando de Dios.
El autor busca trasmitir un mensaje valiéndose del ofrecimiento de una fórmula fácil para superar el fracaso, los problemas o el sentimiento de minusvalía e impotencia que puede agobiar a cualquier persona en algún momento de su vida.
Invoca  el éxito del autor (él mismo) y su reconocimiento por personajes de talla mundial.  Pienso que busca convencer subrepticiamente con el argumento de su autoridad e incluso presenta su mensaje como proveniente de la mano de Dios. Según él,  constituye el resumen y la quintaesencia de la buena filosofía de vivir extractados de la Biblia y de unos cuantos libros de literatura, filosofía, historia, siquiatría.
La fórmula consiste en aceptar que con un control mental conseguido a través de ciertos rituales y de la repetición de un ideario: El memorando de Dios, se va a lograr el Milagro más grande del mundo que es la resurrección del muerto en el que nos hemos transformado.  Según el autor, nos hemos convertido en prisioneros de ideas equivocadas y no vivimos realmente todo nuestro potencial. La meta es liberarnos de ese estado de muerte y para pasar a una vida plena.
Los mandamientos fundamentales de este ideario son cuatro:
Cuenta tus dones
Ten conciencia de tu individualidad.
¡Sigue adelante otro kilómetro!
Usa sabiamente tu poder de elección:
Elige amar... en lugar de odiar.
Elige reír... en lugar de llorar.
Elige crear... en lugar de destruir.
Elige perseverar... en lugar de renunciar.
Elige alabar... en lugar de criticar.
Elige curar... en lugar de herir.
Elige dar... en lugar de robar.
Elige actuar... en lugar de aplazar.
Elige crecer... en lugar de consumirte.
Elige bendecir... en lugar de blasfemar.
Elige vivir... en lugar de morir.

Da la sensación de que el autor está convencido de que realmente va a salvar a muchos con su fórmula…
El fondo del mensaje que no supera unos consejos de sentido común, está envuelto en una narración que busca sorprender y subyugar a personas que están en condición de vulnerabilidad.
El libro se vende por sí solo porque aplica las estrategias de manipulación de masas más evidentes. Reconoce una gran debilidad del hombre actual, alejado de la religión, el individualismo. Mucha gente busca afanosamente un sentido para su vida, una luz que le señale el camino. El libro responde a esta necesidad ofreciendo una solución fácil al problema de la búsqueda de la felicidad. Apela también a la tendencia a sumarse al grupo. La mayoría está siempre dispuesta a seguir al líder dominante que en este caso es el autor del libro.
Pienso que libro es la propuesta de un hombre bienintencionado que hizo un resumen de los que, según él, son los principios básicos sobre los que se fundamenta la felicidad y los presenta como el Memorando de Dios.  Esta propuesta no puede compararse con la vivencia de una fe sólida y la pertenencia a una comunidad como puede ser, por poner un ejemplo, la Iglesia católica.  
Con más de dos mil años de camino y crecimiento en la construcción del Reino de Dios, con un cuerpo de conocimientos fruto del trabajo teológico, con el testimonio de miles de santos…con la presencia viva del Espíritu Santo que la acompaña, la iglesia ofrece lo que ningún auto proclamado profeta puede hacer. Cada una de las grandes religiones ofrece un camino que es fruto de una sabiduría acumulada por milenios.
Pero incluso hoy día la ciencia de la sicología ha avanzado mucho en el tema de la felicidad. Hay conocimiento científico fundamentado que nos enseña cuáles son las actitudes, las ideas y los hábitos que conducen a una vida más satisfactoria. No se trata de fórmulas fáciles, se trata de cambiar maneras de ser y  de pensar.  El  conocimiento de uno mismo, y el esfuerzo para lograr unas relaciones más satisfactorias y significativas con los otros no son fáciles de alcanzar, pero son lo más importante.
El  construir unas relaciones basadas en la confianza, el respeto, la compasión y la solidaridad son la base de una vida feliz.
No creo que quien por obediencia, respeto a la autoridad o desespero siga la prescripción de leer durante 100 días el Memorando de Dios, esté haciendo un cambio interior firme y duradero, solo se está aplicando un auto lavado cerebral.
Es fácil imaginar que  Og Mandino y sus editores sí estarán felices pues han ganado millones de dólares con este tipo de libros…









viernes, 14 de agosto de 2015

Por qué el número de creyentes acríticos crece y la ciencia no interesa al público.


Voy a centrarme en la teoría de Darwin ya que está en el foco de la polémica entre la ciencia y la religión.
Aún hoy día para algunas personas es difícil conciliar la creencia en entes espirituales como el alma o Dios, con el reconocimiento de que existen mecanismos en el cerebro sin los cuales es imposible pensar o sentir y, sobre todo, que estos mecanismos han evolucionado desde prototipos presentes en antepasados comunes a nosotros y a nuestros parientes más próximos los simios. La idea de que para explicar esta evolución en términos generales no es necesario introducir entes espirituales pues basta con acudir a circunstancias y factores enteramente naturales y materiales, genera molestia en aquellos que fincan sus creencias metafísicas en alguna carencia básica de la materia la que de alguna manera no podría superar ciertas  barreras y alcanzar algún nivel de espiritualidad, para ellos necesario en el terreno de lo  humano.
Una de estas ideas es la creencia en la libertad del hombre. No estamos determinados de la misma manera como lo está la materia bruta o los animales.
La teoría de Darwin afirma que las especies cambian por descendencia con modificación debido a que los organismos de una especie varían mucho en sus características particulares lo que los hace más o menos aptos para la supervivencia en cada medio ambiente particular, y, como en cada momento la reproducción  genera muchos más individuos de los que pueden alcanzar la edad reproductiva,  la lucha por los recursos selecciona a los más aptos.
Darwin evitó usar la palabra evolución pues en su época esta palabra estaba asociada con teorías opuestas y se asociaba también con la idea más amplia de progreso lo que imponía connotaciones políticas indeseables.
Algunos como Daniel Dennet (uno de los 4 jinetes del ateísmo) piensan que con su teoría Darwin logró unir el ámbito de la imperfección e inercia material con el riquísimo mundo del sentido bajo una teoría metodológicamente naturalista. Pero preguntémonos ¿cuál sentido? No puede haber sentido en el azar.
Una ley como la que establece que el mecanismo por el cual las especies evolucionan es la selección natural, es como la ley de gravitación, un mecanismo de la materia. Algo inapelable y ciego.
No es necesaria la intervención de Dios en cada momento evolutivo así  como no es necesaria en cada instante de la caída de una piedra.
La visión corriente en la época de Darwin (mediados del siglo XIX) era la de que o bien las especies eran fijas o bien la materia incluía un principio vital no material que guiaba la evolución.
La revolución copernicana chocó en la época de Galileo con la oposición de la iglesia o al menos de los sectores conservadores y ortodoxos que creían en la interpretación literal de la Biblia.  La visión bíblica del universo sustentaba la posición privilegiada del hombre en el universo.
La teoría de la evolución empeoró las cosas para los fundamentalistas puesto que ahora era la jerarquía del hombre entre los seres vivos la que se ponía  en cuestión. Para Darwin somos de la misma materia que los demás animales. Como científico Darwin era profundamente materialista.  
Pero no se puede decir que fuera enemigo de la religión, entendida como un núcleo de creencias que dan respuesta al problema existencial y del bien y el mal y que nos hace unirnos alrededor de valores sagrados, incluso había pensado hacerse clérigo. De lo que era enemigo era de la abdicación de la razón que suponía el dogma religioso. Consciente de las consecuencias de su trabajo para la cosmovisión imperante, no solo retrasó la publicación de su trabajo durante casi veinte años, sino que también evitó consuetudinariamente dar declaraciones públicas sobre las implicaciones filosóficas de su teoría. En 1880, escribió a Karl Marx:
 Me parece (con o sin razón) que los argumentos directos contra el cristianismo y el teísmo apenas tienen ningún efecto en el público; y que la libertad de pensamiento será mejor promovido para el humano en pie que sigue el progreso de la ciencia por un esclarecimiento gradual. Yo, por lo tanto siempre he evitado escribir acerca de la religión y me he limitado a la ciencia. (Tomado de : Siempre desde Darwin: Reflexiones sobre Historia Natural, por S. J. Gould )
Sin embargo, el contenido de su trabajo era tan chocante para el pensamiento tradicional occidental que la resistencia persiste.
S. J. Gould dice que el hecho de que el potencial de la mente o la armonía del universo despierten nuestra admiración es independiente de que se las atribuyamos al azar y a las fuerzas naturales o a un Dios creador y diseñador.
Pierde de vista que la religión no es principalmente un dogma o unas creencias sostenidas individualmente sino sobre todo unas prácticas, rituales, actitudes y sentimientos compartidos. La fe no es irracional pero va más allá de lo racional. Es una necesidad tanto intelectual como afectiva que tiene que ver con la búsqueda de sentido y la inquietud acerca de nuestro lugar en el cosmos.
¿De dónde surgió el materialismo de Darwin y su desconfianza por la religión?  Como en tiempos de Galileo la sociedad de su época castigaba la libertad de pensamiento. Sectores conservadores atacaban y vetaban todo aquello que se opusiera a lo establecido. ¿Han cambiado mucho las cosas desde entonces? A veces nos parece que no.
Por otra parte, por cinco largos años a bordo del Beagle la compañía obligada del capitán Fitzroy, aristócrata, conservador y lector fundamentalista de la Biblia, ante quien Darwin debía pleitesía por su posición de subordinado, a pesar de la antipatía que le generaba, pudo inclinar la balanza en contra de la religión.
La relación entre ciencia y religión es compleja y está plagada de malentendidos. Constato que:
·        No toda persona religiosa es fundamentalista y cree en la literalidad de las escrituras.
·        Muchos intelectuales y científicos son personas religiosas.
·        Hay quienes piensan que la ciencia moderna floreció en el mismo ambiente religioso que el que dio origen al capitalismo, el puritanismo.
La gran mayoría del público ni es ilustrado en asuntos de teología ni en asuntos de ciencia y se limitan a seguir a sus líderes pues no están capacitados para discernir la verdad que cada vez se hace más y más compleja.
Actualmente la situación se ha invertido, antes se pretendía que la Biblia contenía la verdad en asuntos científicos y hoy se piensa que la ciencia posee la verdad en asuntos existenciales y humanos que exceden su competencia. La eficacia y el prestigio de la ciencia han conducido a un estado de cosas en que, por lo menos en los círculos del poder, a los que hablan en nombre de la ciencia se les concede autoridad y se identifica la religión con la charlatanería.
Desgraciadamente la mayoría de los líderes religiosos carecen de competencia en asuntos científicos y lo que es peor, promueven la  creencia ciega y la obediencia como virtudes.
También hay que reconocer que la mayoría de los que esgrimen la lucha por la ciencia en contra de la religión no han pasado del primer grado en catecismo. Me atrevo a asegurar que pertenecen a las élites más arrogantes que hay en este momento en el planeta, son tremendamente individualistas  y están muy alejadas de cualquier clase de sufrimiento o lucha por la vida.
La figura de Darwin es un arquetipo del científico de todas la épocas. Gozó  de entera libertad y de tiempo y recursos ilimitados para dedicarse a su pasión por investigar. Su vida fue muy distinta de la de un ciudadano del común.
¿Con quién se va a identificar un pueblo? No es con ese tipo de personas como los científicos aristócratas de hoy y de siempre cuya realidad existencial los asemeja a seres de otro planeta.  Tampoco con los maestros de los barrios marginados. Los que enseñan ciencias no son capaces de convencer tampoco. ¿Por qué no convencen? Porque ellos mismos no están convencidos. Los maestros no han conocido la ciencia más que de oídas y como otro dogma u opinión más. Para ellos, así como para los líderes religiosos, es asunto de autoridad, no de pensamiento crítico.
En Latinoamérica la religión no ha muerto, las iglesias tradicionales se mantienen y sus líderes son cada vez más capaces, cultos y comprometidos. Los nuevos grupos pentecostales crecen en número y hay pastores de todas las denominaciones religiosas que son capaces de irse a los barrios, hablarle al pueblo en su lenguaje, acompañarlos y ofrecerles guía y esperanzas.
Es por esto que en países donde hay pobreza, violencia, caos y sufrimiento, aumenta el número de creyentes (aunque no siempre su calidad) y a la ciencia nadie le hace caso.